Usos y calidad del agua: la eficiencia que mantiene el desarrollo del oasis mendocino

Proceso de eutroficación o eutrofización

Proceso natural y/o antrópico que consiste en el enriquecimiento de las aguas con nutrientes, a un ritmo tal, que no puede ser compensado por la mineralización total. De esta manera la descomposición del exceso de materia orgánica produce una disminución del oxígeno en las aguas profundas. Sus efectos pueden interferir de modo importante con los distintos usos que el hombre puede hacer de los recursos acuáticos (abastecimiento de agua potable, riego, recreación, etcétera).

Las masas de agua eutróficas tienen un alto nivel de productividad y de biomasa en todos los niveles tróficos. Son aguas profundas pobres en oxígeno y poseen un crecimiento intenso de las plantas acuáticas (proliferan algas). En contraste, los cuerpos de agua oligotróficos poseen concentraciones bajas de nutrientes y mayor diversidad en las comunidades de plantas y animales, es decir, un bajo nivel de productividad primaria y de biomasa y una buena calidad del agua para distintos usos.

Los factores que afectan el grado de eutroficación son:

  • Clima: los climas cálidos favorecen el proceso.
  • Cuerpos de agua poco profundos y/o de bajo caudal son más propicios para el desarrollo del proceso.
  • Área de drenaje: la escasa cubierta arbórea sujeta a precipitaciones abundantes favorece la erosión y el arrastre de nutrientes hacia el cuerpo de agua.                                                                                                                                                        
  • Geología: en áreas de drenaje, donde predominan rocas sedimentarias, hay mayor aporte de fósforo por escorrentía. Los suelos arcillosos drenan pobremente, por lo tanto favorecen la escorrentía y el aporte de nutrientes.