Usos y calidad del agua: la eficiencia que mantiene el desarrollo del oasis mendocino

La calidad del agua: uso industrial

Para llevar a cabo distintos procesos productivos que otorgan un valor agregado a los productos derivados de la vid, frutas y verduras se utiliza agua superficial en la actividad agroindustrial. En muchos casos, también se aprovechan acuíferos subterráneos.

El período de elaboración del vino requiere que las bodegas utilicen agua para la limpieza de lagares, moledoras y prensas. Durante el resto del año se usa para el lavado de piletas, tanques, filtros y pisos. En lo que se refiere al fraccionamiento, el agua se utiliza para el lavado de botellas y/o damajuanas en forma interna y externa.

En las industrias que utilizan durazno y tomate como materia prima es necesaria el agua para el lavado, pelado, cortado y descarozado de la fruta. Posteriormente, en una segunda etapa, para lavar los envase, esterilizarlos e higienizar materiales diversos. 

El consumo de agua en bodegas y en la elaboración de conservas genera grandes cantidades de efluentes que corresponden a aguas residuales. Luego de ser utilizadas, estas aguas contienen detergentes, materia orgánica, sales disueltas, olores desagradables, turbidez y compuestos químicos. El resultado es que su calidad se ha visto afectada, por lo tanto, no pueden ser direccionadas a cauces de riego, arroyos o suelo sin tener, de modo previo, un tratamiento específico dentro de la industria. Por ello, todo establecimiento debe contar con  plantas de tratamiento y personal capacitado para poder cumplir con las diferentes etapas en las que la materia orgánica, los olores desagradables y otros compuestos disminuyen su concentración, lo que favorece el aumento de oxígeno y neutraliza su acidez.

Comparativamente, al final del tratamiento, el agua posee mejor calidad que cuando ingresó como efluente industrial. El agua resultante del tratamiento puede ser nuevamente utilizada para riego. El DGI, en el marco del poder de policía del agua, realiza controles a las industrias conserveras o bodegas bajo la Resolución 778/96 del Honorable Tribunal Administrativo (HTA).