Usos y calidad del agua: la eficiencia que mantiene el desarrollo del oasis mendocino

Uso del agua en agricultura. Sistemas de riego

La agricultura es una actividad económica predominante en Mendoza y el recurso agua es vital para su realización. De allí la utilización de distintos sistemas de riego.

La técnica de riego consiste en reponer la humedad del suelo en cantidad y oportunidad adecuadas a fin de lograr en los vegetales el máximo rendimiento económico. Por método de riego se entiende a las técnicas y procedimientos empleados en hacer que el agua llegue a la zona de las raíces.

Dichas técnicas, según la forma de aplicación del agua al suelo y su disposición, se clasifican en:

1- Riego subterráneo o sub-irrigación

Es un sistema que utiliza una red de tuberías para distribuir el agua de forma presurizada (similar a goteo) bajo la superficie del terreno y junto a la línea de cultivo. Los emisores en línea aportan un caudal unitario por cada punto de emisión que suele estar comprendido en el intervalo 0,6-8 l/h.

El volumen de agua aportado bajo la superficie del suelo genera una distribución espacial de la misma, denominada “bulbo húmedo”. La forma y tamaño de este “bulbo húmedo” es diferente a la del riego localizado superficial.

Una de las grandes ventajas de este sistema es que no está afectado por la evapotranspiración, ya que no muestra área húmeda en superficie. Las cañerías no afectan la labor agrícola porque las mismas están enterradas fuera del alcance de los implementos.

2 - Riego por aspersión

Se trata de un tipo de riego presurizado donde el agua se aplica semejante a una lluvia y se infiltra directamente en la zona de raíces sin escurrir por la superficie. Se utiliza principalmente en terrenos irregulares y con pendientes elevadas sin necesidad de realizar nivelaciones.

Se lo emplea en cultivos forrajeros, cereales de gran producción, hortalizas y frutales. En viñedos la contra-espaldera impide el traslado de las cañerías lo cual es un inconveniente.

El caudal a utilizar debe ser pequeño con largas horas de riego. La fuente de agua debe ser propia y constante, subterránea o procedente de embalses reguladores o bien de manantiales.

La eficiencia de aplicación obtenida es alta, del 85-90 %, mientras que en riegos por escurrimiento, como máximo, se alcanza al 70%.

El riego por aspersión genera una gran inversión inicial, pero tiene la ventaja de poder automatizarse y los costos operativos se reducen considerablemente.

Si el sistema es correctamente instalado tiene una eficiencia de riego superior al sistema de riego por goteo. 

3 - Riego por goteo

 El riego por goteo permite conducir el agua mediante una red de tuberías bajo presión y aplicarla a los cultivos a través de emisores que entregan pequeños volúmenes en forma periódica. El agua se aplica en forma de gotas por medio de goteros con caudales de alrededor de 0.5 a 4 l/h., solamente en zonas específicas. Su eficiencia es muy alta y llega a valores cercanos al 95%.

4 - Riego por escurrimiento

El agua se aplica cubriendo parcialmente el terreno. Luego se escurre y se infiltra en los pequeños cauces llamados surcos (riego por surcos, corrugaciones) o bien se desliza sobre el suelo en forma de delgada lámina que se infiltra en su desplazamiento (riego por inundación). En ambos casos el agua infiltrada moja la zona de raíces del cultivo.

Se consideran las siguientes variantes:

- Surcos: el agua agregada escurre por los cauces (surcos) y se infiltra. Se emplea para cultivos en líneas: viñedos, frutales y hortalizas, donde las labores comunes del cultivo preparan el terreno para el riego.

Se adapta a todos los suelos cuando el caudal que se dispone en la finca es pequeño (dotaciones de 200 – 300 l/s). La eficiencia que se logra con este sistema depende de un buen diseño de riego lo que permite un excelente control y aprovechamiento del agua. Esta forma posee la mayor eficiencia sobre otros métodos de riego tradicionales, que es cercana al 60%. 

- Corrugaciones: el riego por corrugación consiste en hacer fluir el agua por pequeñas zanjas llamadas corrugaciones o microsurcos trazados en el sentido de la pendiente. A veces se pueden usar dentro de las melgas para guiar el agua.

Se lo utiliza para cultivos de forrajes y cereales sembrados al voleo y cuando se dispone de un caudal pequeño. El agua llega al campo por medio de las acequias distribuidoras "a nivel" donde el líquido se vuelca a los pequeños surcos.

- Inundación o "a manto": este método es conocido por los agricultores como "enlagunado". Se presta para los cultivos sembrados al voleo (forrajeras: alfalfares, tréboles, etcétera), para riegos de pre-siembra, lavados de terrenos y en el riego de arrozales. En los departamentos del Este y Sur se practica en frutales y vid. También sirve para la defensa pasiva ante heladas tardías.

Para todos los casos se realiza un cubrimiento total de la superficie del suelo con agua.

En la región, el riego más difundido es por melgas. El terreno se encuentra dividido por bordos en el sentido de la pendiente que poseen un ancho variable de 5 a 20 m. Se requieren pendientes no mayores al 0.2%, lo que asegura una alta eficiencia. La eficiencia en el riego por melgas es elevada, pero como requiere una buena nivelación, los gastos de instalación del sistema son también elevados. Por cada melga se ocupan caudales entre 20 y 50 l/s.

 Figura 111: Tipos de riego

 

Fuente: Figura 1: Banco de imágenes del Departamento General de Irrigación. Figura 2: http://arribaelcampo.com.mx/sitio/ ,http://seprin.info/ . Figura 3: http://sol-y-agua.com/, http://www.agromagazine.tv/. Figura 4: Banco de imágenes del Departamento General de Irrigación.

 

 

 

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