Usos y calidad del agua: la eficiencia que mantiene el desarrollo del oasis mendocino

El uso de aguas residuales

Llamamos aguas residuales a las que resultan después de haber sido utilizadas en domicilios, fábricas, actividades ganaderas, etcétera. Las aguas residuales aparecen sucias y contaminadas: llevan grasas, detergentes, materia orgánica, residuos de la industria y de los ganados, herbicidas, plaguicidas y en ocasiones algunas sustancias muy tóxicas. Estas aguas deben ser depuradas. Para ello se conducen a las plantas o estaciones depuradoras, donde son tratadas para devolverlas a la naturaleza en las mejores condiciones posibles.

Todavía existen muchos pueblos y ciudades de nuestro país que vierten sus aguas residuales directamente a los ríos o al mar sin depurarlas. Esta conducta ha provocado muchas enfermedades.

Las guías para el uso seguro de aguas residuales en la agricultura deben encontrar el balance justo entre la maximización de los beneficios de salud pública y las ventajas de usar recursos escasos. Es necesario que estas guías sean lo suficientemente flexibles para poder adaptarlas a las condiciones locales, sociales, económicas y ambientales. Además, se deben implementar paralelamente con otras intervenciones de salud como la promoción de la higiene, los servicios de agua potable y saneamiento adecuados y otras medidas de atención primaria de la salud.